Durante casi toda su historia, la geotermia solo funcionó donde el calor de la Tierra llega solo a la superficie, en zonas volcánicas como Islandia o Kenia. Esa geografía limitó la industria a un puñado de países. Project Red, en el desierto de Nevada, parte de otra premisa: el calor está en todas partes y la restricción nunca fue geológica sino de perforación.
La planta, desarrollada por la startup Fervo Energy, extrae calor de miles de metros de profundidad y lo convierte en electricidad continua, sin depender del sol ni del viento y sin emisiones de carbono en operación. Infobae tomó el caso como ejemplo de cómo los avances tecnológicos están llevando a la geotermia a territorios donde antes no llegaba.



